Misericordia es una de esas palabras que hay que tratar con guantes de seda y sólo cuando no hay otra capaz de expresar lo que sientes.
El mejor modo de resolver una dificultad es no tratar de soslayarla.
¿Tú has visto los medios de comunicación, cómo me critican a mí? Y hasta me insultan. Yo me río. Libertad hasta para insultar al presidente hay aquí
¡Como si se pudiera matar el tiempo sin insultar a la eternidad!