Ser objetivo es tratar al prójimo como se trata a un objeto, a un muerto, es comportarse con él como un sepulturero.
El público, la mayoría de las veces, perdona los errores, pero no va a perdonar el tratar de escabullirse de uno
¡Como si se pudiera matar el tiempo sin insultar a la eternidad!
La pornografía es el intento de insultar al sexo, de ensuciarlo