Hace tiempo iba a entrenarme a una pista de cross. En la entrada había un portero que me reconoció, me sonrió y empezó a hacerme mil preguntas: ¿Es usted Simoncelli? ¿El famoso piloto? ¿El que corre en MotoGP?. Yo le contesté orgulloso de mí: Sí, claro, soy yo. Él me contestó: Vale, son 30 euros.
Creo que puedo vencer a Usher en la pista de baile
En cinco años, me encantaría ser cabeza de cartel de mi propio Tour y estar en la carretera con 20 camiones y tener cambios de vestuario y magníficos vestidos y trucos pirotécnicos y de agua. Yo sólo quiero entretener a la gente de verdad
Quien no ha visto en la carretera el alba, entre dos hileras de árboles, fresca y viva, no sabe que es la esperanza.
El tedio puede escuchar todas las voces tentadoras, tiene camino para todos los extravíos, y no hay aberración que un momento dado no pueda servirle de espectáculo
Al frente de la pequeña columna iba un SS que, como buen alemán, amaba a los niños, incluso cuando estaba a punto de verlos en camino hacia el otro mundo. Sentía especial aprecio por un muchacho de doce años, violinista, que llevaba su instrumento bajo el brazo. El SS le dijo que se pusiera en cabeza del cortejo y tocara, y así iniciaron la marcha.