La habilidad para ocultar la grandeza de los sentimientos es indicio de una inmensa superioridad
¿En base a qué indicio se establece la vida o la muerte de un escritor? ¿Acaso X está vivo y es contemporáneo porque puede ir a una reunión y Marcel Proust está muerto porque ya no puede ir a ninguna parte? De esa forma sólo se puede juzgar a los velocistas.
Advertir la vida mientras se vive, alcanzar a vislumbrar su implacable grandeza, disfrutar del tiempo y de las personas que lo habitan, celebrar la vida y el sueño de vivir, ése es su arte.
Todo buen negocio radica fundamentalmente en vislumbrar el potencial a futuro del mismo.
Ningún descubrimiento se hizo nunca sin una conjetura audaz
Eterna vigilancia es el precio de la libertad
Las cámaras de vigilancia me preocupan, no me hacen sentirme segura.
Me asomo y veo tu cuerpo entre las sábanas, siento tu respiración lenta. Todo está vivo.
La lluvia cesó y el sol asomó entre las nubes iluminando las aguas grises y haciendo brillar la niebla que envolvía las rojas playas de la isla con destellos dorados. Era, por fin, un hermoso día.
Después de la final de la Carling Cup en el 2005 atacaba a la prensa con la siguiente frase: Yo tengo mucho respeto por los hinchas del Liverpool y, cuando hice el signo ́Cállense todos ́, no era para ellos. La señal era para toda la prensa inglesa.
Cuando la arbitrariedad y la ilegalidad se atreven a levantar la cabeza con insolencia e impudicia, es siempre un signo seguro de que los llamados a defender la ley no han cumplido con su deber.
Hay en el perfume una fuerza de persuasión más fuerte que las palabras, el destello de las miradas, los sentimientos y la voluntad. La fuerza de persuasión del perfume no se puede contrarrestar, nos invade como el aire invade nuestros pulmones, nos llena, nos satura, no existe ningún remedio contra ella.
Cuando he escrito poesía y aquello me aconteció desde mi remota infancia, con frecuencia olvidé, sin saberlo, a la razón lógica en el desván de las cosas inútiles y me entregué al estremecido oleaje de la palabra, tan sólo seducido por la sorpresa del hallazgo o deslumbrado por el destello de la invención.