La indigestión es la encargada de predicar la moral al estómago.
Hay gentes que viven en su perpetua indigestión y eso hace que les apeste el aliento.
La mujer se desnudará en público y cansará. El hombre se desviará en hartazgo
Lo insaciable no es la panza, como el vulgo afirma, sino la falsa creencia de que la panza necesita hartura infinita
La saciedad y los afanes nacieron de la abundancia.
Como él se acostumbró a sus encantos, dejaron de excitar los mismos deseos que inspiraban al principio. Agotado el delirio de la pasión, Ambrosio tuvo tiempo para observar todos los defectos menudos y, donde nos los había, la saciedad lo hizo imaginarlos. El monje estaba saciado por la plenitud del goce. Apenas había transcurrido una semana cuando se cansó de su amiga.