Como empresario tienes que aprender muy rápidamente que no hay tal cosa como un fracaso. Mirando hacia atrás en la historia de Virgin, nuestra capacidad para adaptarse rápidamente a los cambios ha ayudado a mitigar los reveses
Aprendamos a aumentar la continencia, a enfrentar la demasía, a templar la gula, a mitigar la ira...
Clínicamente se emplea para atenuar la amnesia senil, pero la calle da su propio uso a las cosas.
Lo impulsaban a luchar el deseo de saber y el amor a la verdad, el espíritu de aventura teórica, y el anhelo de consolarse y atenuar la atmósfera de aflicción que lo cubría y la sensación de soledad que se ocultaba en lo hondo de su alma.
La mentira es usada como anestesia para aplacar el dolor dentro esta sociedad capitalista...
Nunca debemos sentirnos satisfechos con nuestro éxitos. Debemos refrenar la autosatisfacción y criticar constantemente nuestros defectos al igual que nos lavamos la cara y barremos el suelo diariamente para quitar el polvo y mantenerlos limpios.
Me pongo muy nervioso cuando trabajo en el cine y estoy muy relajado ante un público en vivo. Me gusta el teatro porque es más una herramienta del actor. Puedes controlar tu desempeño. En el cine dependes del director para que cuide de ti, pero en el teatro puedes cuidarte tú mismo.
Es un hecho que el hombre tiene que controlar la ciencia y chequear ocasionalmente el avance de la tecnología.
La utopía del conocimiento es atravesar con conceptos lo que no es conceptual, sin por ello acomodar esto a aquellos. Dialéctica Negativa
La música es el arte de coordinar los sonidos de acuerdo con el egoísmo creador del artista y su completa indiferencia a toda ley extraña a su propia sensibilidad.
Tienes todo lo que hace falta para bailar: agilidad, sentido del ritmo, facilidad para coordinar movimientos, etcétera. Y no se trata de que llegues a ser Fred Astaire o Gene Kelly; el objetivo es solamente que bailes de una manera que pudiéramos llamar aceptable. Digamos, lo suficiente como para que te puedas parar en un escenario y que la gente diga: ¡Pues mira: no lo hace tan mal!
El peregrino que ansía refrescar sus secos labios en las aguas vivas, y sin embargo no se atreve a lanzarse en ellas por temor a la corriente, se expone a sucumbir de calor. La inacción originada del miedo egoísta, no puede producir sino malos frutos.