Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices y heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos
En la selección yo juego por amor a la camiseta y no por el dinero. Amo esta camiseta, a mi país y a mi gente. Me importa un huevo la plata, porque la gano en Europa.