No creo que exista algo que pueda llamarse un simple mortal. Todos tienen su propia posibilidad de éxtasis en la experiencia de la vida. Todo lo que hay que hacer es reconocerlo, y después cultivarlo y conservarlo. Siempre me siento incómodo cuando se habla de simples mortales, porque yo nunca he conocido a un hombre, mujer o niño que sean simples.
Sus dedos exploraron felices toda mi espalda con delicadeza, suavemente, y poco a poco convirtieron mi piel en una barra libre de sensaciones deliciosas. Estaba conmovida. Hundí la cara en la almohada para ocultar mi éxtasis y mis lágrimas.
La idea de que la apariencia no es todo sino que hay algo que se esconde es la posición tradicional de la filosofía, pero ahí ya se deja ver la enajenación
El Ser es la culminación; la superación de la enajenación
La juventud es una embriaguez continua, es la fiebre de la razón.
El escepticismo es la embriaguez del atolladero.