La lección a extraer acerca de lo que los liberales dijeron de Reagan entonces y de lo que están forzados a decir ahora es que un Republicano con probabilidades de salir es siempre aquel a quien los liberales llaman extremista, fanático religioso propiciador del Armagedón.
Si quien llega primero tomando atajos no sufre la condena dentro del grupo, ese equipo está enfermo. Aplica también a la sociedad.