Confieso que soy ferviente partidario de la democracia, forma política que considero inmortal en la evolución de la humanidad, pero no de una democracia abstracta y teórica, como la que originó la Revolución Francesa, sino de una democracia social, basado en las efectivas reinvindicaciones de los pueblos
Nada es más despreciable que el respeto basado en el miedo.