En todo el mundo, los mercados financieros privados descuidan a los que son muy pobres. Los bancos convencionales no buscan establecerse en las comunidades pobres, pues ahí no es donde está el dinero.
¿Creéis que hay gran diferencia entre un banquero de una mesa de juego robándoos en el Palais-Royal, o Matasiete pidiéndoos la bolsa en el bosque de Bolonia? Es lo mismo, señora; y la única distancia real que puede establecerse entre uno y otro, es que el banquero os roba como cobarde, y el otro como hombre valiente.