Llegando a ser anarquistas, le declaramos la guerra al amontonamiento de mentiras, astucia, explotación, depravación, vicio. La declaramos a esa manera de pensar, obrar. El gobernado, el engañado, el explotado, la prostituta lastiman, ante todo, nuestros sentimientos de igualdad. En nombre de esa igualdad, no queremos ni prostitutas, ni explotados, ni engañados, ni gobernados
La armonía total de este mundo está formada por una natural aglomeración de discordancias.
La única forma de combatir la congestión es disminuir la carga.
El colmo de la infelicidad oscila entre el estreñimiento y asistir sin ganas a una reunión mundana.
Mi equipo merece ser defendido de los errores arbitrales, no tengo que hacerlo siempre yo. Estoy un poco cansado es que me den una lista de errores graves del árbitro y quieren que sea yo el que ataque al árbitro y defienda a mi equipo. [ ] Obviamente, tengo que pedir una reunión urgente con el presidente