No quería ser ya el más grande, el más fuerte o el más inteligente. Todo eso lo había superado. Deseaba ser querido como era, bueno o malo, hermoso o feo, listo o tonto, con todos sus defectos...O precisamente por ellos.
Es un milagro que haya llegado vivo a los 40, pero fui viejo demasiado pronto y listo demasiado tarde.
El hombre bien preparado para la lucha ya ha conseguido medio triunfo.
Vamos a cometer muchos errores, pero naturalmente el revolucionario es el tipo mejor preparado para los errores; no el más dispuesto a cometerlos, pero sí el mejor preparado porque está dispuesto a afrontar todos los costos de una lucha que signifique una victoria final de los oprimidos sobre los opresores