¡Que fuera, sino, del arduo y sereno mandato que impone la vida a los que la comprenden en sus vastos lineamientos, si no hubiera un sereno panorama donde descansar las alas fatigadas del turbulento y recio rodar de las tormentosas adversidades!
No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.
Trabajar intensamente es muy importante. Nada se consigue sin mucho trabajo.
Cuando amamos algo generalmente las emociones dominan nuestras acciones. Este es el regalo y el desafío que los emprendedores enfrentan día a día. Las compañías con las que soñamos y construímos pasan a ser algo intensamente personal. Son nuestras familias, nuestras vidas