Si el Señor todo poderoso me hubiera consultado antes de embarcarse en la creación, le habría recomendado algo más simple
El creerse protegido de Dios corroe y destruye la tensión para el esfuerzo.
Es en efecto cuando divulgo lo privado de mí mismo cuando más me expongo: no por el riesgo del escándalo, sino porque así presento mi imaginario en su consistencia más fuerte; y el imaginario es precisamente lo que ofrece un blanco a los otros, lo que no está protegido por ningún vuelco, ninguna dislocación.
Concede más importancia a quién es el favorecido que a lo que es el favor que recibió
Es imposible... Tener ánimo para cosas grandes, quien no entiende que está favorecido de Dios.
Asegurando que el Señor ciertamente desplegará su desagrado contra la Liga o Sociedad de Naciones porque el clero -católico y protestante- que alega representar a Dios, ha abandonado el plan de él y ha apoyado a la Sociedad de Naciones, aclamándola como una expresión política del reino de Cristo en la Tierra.
Talleyrand y Fouché, el Vicio apoyado en la Traición