El recto ser separado no es otra cosa sino que el espíritu permanezca inmóvil ante todo asalto del cuerpo y del dolor, honor, vergüenza y oprobios, tanto como lo hace una montaña de plomo ante un viento débil. (...) Y debe saber: estar vacío de todas las criaturas es estar lleno de Dios, y estar lleno de todas las criaturas es estar vacío de Dios.
Cada persona que vive en nuestro país no debe olvidar su fe y su etnia. Pero ante todo debe ser un ciudadano de Rusia y debe estar orgulloso de esto. Nadie tiene derecho a poner sus peculiaridades nacionales y religiosas antes de las leyes del Estado. No obstante, las leyes del Estado también tienen que tener en cuenta las peculiaridades nacionales y religiosas del pueblo.