En febrero de 1917 el derrocamiento del zarismo constituía, sin duda, un salto gigantesco hacia adelante. Pero, considerada en sí misma y no como un paso hacia Octubre, la revolución de Febrero sigificaba únicamente una aproximación de Rusia al tipo de república burguesa que existe por ejemplo, en Francia.
A la verdad hay que saberla a toda costa: la verdad sobre nosotros mismos y sobre los demás aceptando con humildad que la verdad conocida es sólo una aproximación a la verdad real.