Las máquinas que se inventaron para servir al hombre en su tarea acabaron por adscribirle a su servicio; no eran ya, como las herramientas, una prolongación de su brazo, pues el hombre se convirtió en su mera prolongación, en un miembro periférico pegadizo y coadyuvante.
La ilusión por la vida nos hace soportar la proximidad de la muerte.
Sentimos la íntima proximidad de lo que estaba perdido en las brumas del tiempo o disperso en un catálogo de anécdotas inconexas y falseadas. Se vuelven vivas y reales las hazañas de Tupac Amaru, las esperanzas de tantos alzamientos de indios, negros, mulatos y zaparrastrosos que oligarquías crueles y rapaces ahogaron en sangre...
Cristina sueña con una clase media junto a los trabajadores, empresarios, intelectuales, estudiantes, con todos los argentinos que quieren construir este nuevo país.
La gente que construyó Silicon Valley eran ingenieros. Aprendieron sobre negocios, aprendieron un montón de cosas diferentes, pero tenían una creencia real de que los seres humanos, si trabajaban duro junto a otras personas creativas, inteligentes, podían resolver la mayoría de los problemas de la humanidad. Estoy muy de acuerdo con eso