Hemos perdido nuestro espíritu en las regiones de lo abstracto y general, al igual que los monjes lo dejan marchitar en el mundo de la oración y la contemplación
En el libro que te di, deja secar ese beso junto a ti, no dejes que el tiempo arrugue, las hojas del libro que te di
Se te va a secar el cerebro a través de la polla de tantas pajas pensando en ella, déjalo ya