No permitiré a nadie adentrarse en mi mente con sus pies sucios
La estética ha concedido siempre un valor supremo a las diferencias conceptuales, intemporales, que existen entre las distintas ramas del arte. Ello obedece simplemente a que no ha sabido penetrar en lo profundo del problema. Las artes son unidades vitales, y lo vital no admite división.
Llevamos luz dentro de nosotros, en el cuerpo, en el corazón y en la mente. Sobre todo, la luz de la mente nos permite comprender los procesos de la naturaleza y penetrar en lo íntimo de las personas, hasta en el misterio luminoso de Dios.
En España la forma mejor de asegurarse una larga estancia en prisión en estos momentos es ingresar en ETA, con una particularidad: que desde el día en que un malhechor de ETA pone la bomba hasta el día que ingresa en la cárcel cada vez pasa, cada vez transcurre menos tiempo.
Me equivoqué al ingresar en la prisión de Madrid y deciros lo que os dije; sois tan hábiles que me habéis quitado hasta el miedo.
No permitiré a nadie adentrarse en mi mente con sus pies sucios
El hombre no consigue penetrar con la mirada las tinieblas de lo futuro sino con el auxilio de la fe
La más interesante y útil observación que puede hacerse acerca de los errores, y principalmente de los errores comunes a muchos, es el estudio del camino que aquéllos han seguido, las apariencias y los modos por los que aquéllos han podido penetrar en las inteligencias y dominarlas.
Es preciso tener bien en claro esta verdad universal: sean lo que fueren las cosas en su mundo pleromático y cosístico, sólo pueden ingresar en el mundo de la comunicación y del significado merced a sus nombres, sus cualidades y sus atributos (o sea, merced a informes sobre sus relaciones internas y externas y sobre sus interacciones).
Qué maravilla ver a nuestros morochos, ellos les dicen negros, nosotros les decimos morochos, ingresar a las universidades públicas