Donde mis compañeros veían muescas de tinta en páginas incomprensibles yo veía luz, calles y gentes. Las palabras y el misterio de su ciencia oculta me fascinaban y me parecían una llave con la que abrir un mundo infinito y a salvo de aquella casa, aquellas calles y aquellos días turbios en les que incluso yo podía intuir que me aguardaba escasa fortuna
¿Puede un beso abrir la eternidad?, ¿puede la pasión envenenar?. ¿Podrá un corazón tanto aguantar?, ¿podrá la vida seguir Después de amar así?.