Voy a empezar por el principio, cerca del precipicio donde siempre quise estar.
Asómate co a precipicio veras niños prodigio hip hop como un oficio, mira mi rap suena en cada edificio, esto implica sacrificio una virtud y un vicio
La gente cree que los cincuentones hacemos cosas súbitas y sorpresivas para ahuyentar al fantasma de la vejez: comprar motocicletas para devorar carreteras, divorciarse inopinadamente y cortejar jovencitas de 18 años, iniciarse en el camino de los placeres homosexuales, consumir alcaloides como músico de heavy metal, tirarse al abismo del trago consuetudinario.
Invitar al paisaje a que venga a mi mano, invitarlo a dudar de sí mismo, darle a beber el sueño del abismo en la mano espiral del cielo humano.
No tengamos envidia de los que están encaramados, por que lo que nos parece altura es despeñadero