No me preparo a mi vez para convertirme en maestro. No por falta de ambición o porque una persona eminente me humille; sino, porque, como discípulo, me he internado en una vía fecunda cuya progresión basta para colmar mis aspiraciones intelectuales
Es fácil de colmar aquel que no tiene espacio en el corazón
Pero es inútil insistir sobre este período de mi vida. A fuerza de llamar a esto mi vida terminaré por creérmelo. Es el principio de toda publicidad.
La vulgaridad es el aguafuerte de la mediocridad. En la ostentación de lo mediocre reside la psicología de lo vulgar; basta insistir en los rasgos suaves de la acuarela para tener el aguafuerte.