Como un camino en otoño: tan pronto como se barre, vuelve a cubrirse de hojas secas
Si un Dios crea un mundo de partículas y de ondas, bailando en obediencia con las leyes matemáticas y físicas... ¿Quienes somos nosotros para decir que él no puede hacer uso esas leyes para cubrir la superficie de un planeta pequeño con criaturas vivas?
Hay suficiente en el mundo para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para satisfacer su codicia.