Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
Un aristócrata no es más que un señor del que se conocen sus antecedentes y a pesar de ello es respetado.
Cada vez, con todo lo fiel que se quiera ser, se está traicionando la singularidad del otro al que se interpela.
El hombre entra en el mundo a través de Dios, con todo lo que requiere para seguir su camino.