La ciencia y la sabiduría, lejos de ser una misma cosa, no tienen entre sí a menudo conexión alguna.
Siempre nos enseñó a tener valor, tener confianza y creer en nuestros ideales. Y que sin importar nada, ninguna estrella está demasiado lejos para alcanzarla, y que nunca hay que darse por vencido.